Cada etapa necesita un sistema adecuado
Los niños menores de 10 años viajan en el asiento trasero. El sistema de retención debe corresponder a su talla, peso y etapa de desarrollo, instalarse según el fabricante y quedar sujeto al vehículo.
Para bebés, la orientación hacia atrás en una silla apropiada ofrece mayor protección. Nunca se lleva un bebé en brazos como sustituto de la silla. Esta recomendación de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) y el Ministerio de Transporte corrige una indicación insegura que aparece en la página 106 del manual. La ANSV es la entidad nacional especializada en prevenir siniestros viales: recuerda Seguridad Vial como las dos palabras centrales de su nombre.
Una silla elevadora, o booster, se usa cuando el niño ya superó su silla con arnés pero el cinturón del vehículo aún no ajusta bien. La banda inferior debe quedar sobre la pelvis, no el abdomen, y la diagonal sobre el hombro y el pecho, no el cuello ni la cara.
No instales un sistema de retención infantil en el asiento delantero. Antes de iniciar el viaje comprueba que el sistema esté anclado, que el arnés o cinturón pase por las guías correctas y que la hebilla haya cerrado sin correas torcidas.
Un vehículo grande tiene zonas que los espejos no cubren
Ajusta espejos antes de salir y confirma visualmente cuando sea seguro. En vehículos de pasajeros o carga, los puntos ciegos laterales, delanteros y traseros son mayores.
Antes de girar o cambiar de carril, señaliza con anticipación, reduce la velocidad y vuelve a comprobar la presencia de peatones, ciclistas y motociclistas. Al adelantar una bicicleta se mantienen al menos 1,5 m.
No uses el tamaño del vehículo ni el pito para intimidar a una persona ciclista. Si no puedes conservar 1,5 m y completar el adelantamiento sin invadir una trayectoria peligrosa, espera detrás a una distancia segura.
La licencia evalúa control a baja velocidad
Las letras y números de la licencia son códigos, no siglas. A identifica motocicletas; B, vehículos de servicio particular; y C, vehículos de servicio público. En B y C, el 1 corresponde a automóviles y otros vehículos livianos, el 2 a vehículos rígidos grandes y el 3 a articulados. Recuerda: primero la letra dice la familia o el servicio; luego el número precisa el tipo de vehículo.
Las pruebas prácticas incluyen giros, estacionamiento, reversa y control del espacio según la categoría. Para B1, vehículos livianos particulares, y C1, vehículos livianos de servicio público, se evalúa el estacionamiento en línea, también llamado estacionamiento en paralelo, que exige observar, señalizar, controlar la reversa y quedar dentro del espacio sin tocar obstáculos.
En vehículos articulados importan especialmente la trayectoria de la parte trasera, el acoplamiento y la inspección del conjunto.
Servicio público, carga y articulados
Las letras y números son códigos de categoría, no siglas. La letra B identifica servicio particular y la C, servicio público. El número 1 corresponde a automóviles y vehículos livianos similares, el 2 a vehículos rígidos de mayor tamaño y el 3 a articulados. Así, C1 autoriza automóviles, camperos, camionetas y microbuses de servicio público; B2 y C2 cubren vehículos rígidos según el servicio; y B3 y C3 cubren vehículos articulados. Articulado significa que la unidad tractora se conecta a uno o más semirremolques o remolques. Pista: B particular, C público; 1 liviano, 2 rígido grande, 3 articulado.
En vehículos grandes, los puntos ciegos son zonas que los espejos no muestran por completo. Antes de cambiar de carril o girar se revisan espejos y entorno. Para una parada de pasajeros en B2 o C2, primero se observa el entorno, se señaliza con anticipación, se aproxima el vehículo de forma controlada y se estaciona en línea en un lugar permitido antes de recoger o dejar pasajeros. B2 y C2 también practican reversa hacia zona de carga. B3 y C3 añaden acoplamiento y desacoplamiento del semirremolque.