Cuatro clases legales y tres funciones
El Código Nacional de Tránsito enumera cuatro clases generales: reglamentarias, preventivas, informativas y transitorias. Para reconocerlas en una pregunta, identifica tanto la función del mensaje como si la condición es permanente o temporal.
Las tres funciones de una señal vertical son reglamentar, prevenir e informar. Una señal transitoria añade otra característica: rige durante una condición temporal, normalmente una obra o un cambio provisional, y se reconoce por el naranja. Por eso en una obra puede haber una reglamentaria temporal que limite la velocidad, una preventiva temporal que anuncie trabajadores o una informativa temporal que indique un desvío.
En el examen, «impone una obligación», «advierte un peligro» y «guía hacia un destino» identifican la función. «Modifica temporalmente la circulación» identifica su carácter transitorio. Esta distinción evita confundir la duración con la función.
Reglamentarias: una norma que debes cumplir
Las señales reglamentarias notifican prioridades de paso, limitaciones, prohibiciones, restricciones, obligaciones y autorizaciones. Incumplirlas puede constituir una infracción. No todas son prohibitivas: también pueden ordenar circular en una dirección, fijar una velocidad máxima o establecer quién debe ceder el paso.
La mayoría son circulares. Generalmente tienen fondo blanco, borde rojo y símbolos o texto negros. Una línea roja diagonal sobre el símbolo suele expresar una prohibición. No memorices «círculo rojo igual a prohibición» como regla absoluta: una señal reglamentaria establece cómo se puede o se debe usar la vía.
PARE y CEDA EL PASO son excepciones
PARE es reglamentaria, pero tiene forma de octágono, fondo rojo y texto blanco. Exige detener completamente el vehículo antes de la línea de detención, del paso peatonal o del punto desde el que puedas comprobar que es seguro continuar. Que la vía parezca vacía no elimina la obligación.
CEDA EL PASO también es reglamentaria, pero tiene forma de triángulo invertido, fondo blanco y borde rojo. Exige reducir la velocidad, comprobar el tránsito y otorgar la prioridad. Debes detenerte si es necesario, pero no obliga a detenerse siempre cuando la vía está libre y puedes continuar con seguridad.
Preventivas: peligro antes de llegar a él
Las señales preventivas advierten la existencia y la naturaleza de riesgos o situaciones imprevistas. Te dan tiempo para reducir la velocidad, aumentar la atención o realizar una maniobra segura.
La forma principal es un cuadrado colocado sobre una de sus puntas, conocido como rombo. Normalmente tienen fondo amarillo, borde y símbolo negros. En zonas de obra conservan la forma de rombo, pero cambian a fondo naranja con elementos negros.
Informativas: orientación, destinos y servicios
Las señales informativas permiten llegar al destino de forma segura y anticipada. Pueden indicar direcciones, rutas, enlaces, carriles apropiados, salidas, distancias, nombres de lugares y servicios. Su forma normalmente es rectangular o cuadrada.
En general, el verde orienta recorridos y destinos, el azul identifica servicios generales y el marrón identifica lugares turísticos o culturales. Azul no significa que toda señal informativa sea azul: el color depende de la información que entrega.
Transitorias: la vía cambió por un tiempo
Las señales transitorias modifican temporalmente el uso normal de la vía durante obras, mantenimiento, cierres, desvíos u otros eventos. El naranja permite reconocer la condición temporal.
En una obra, las reglamentarias normalmente conservan sus colores blanco, rojo y negro. Las preventivas son rombos de fondo naranja con elementos negros. Las informativas son rectangulares, con fondo naranja y texto, símbolos y borde negros.
No ignores una señal temporal porque conoces la vía. Puede haber un carril cerrado, trabajadores, maquinaria, tránsito alternado o una nueva velocidad máxima. Reduce la velocidad, aumenta la distancia y sigue la canalización.
Si las indicaciones entran en conflicto, la prelación comienza con las órdenes del agente de tránsito, seguida por las señales transitorias, los semáforos, las señales verticales permanentes y las demarcaciones horizontales.
La calzada y la infraestructura también informan
Líneas, flechas, cebreados, símbolos y letras sobre la calzada regulan y canalizan el tránsito o indican obstáculos. Como se perciben a menor distancia y pueden perder visibilidad con lluvia, neblina, polvo u otros vehículos, debes anticipar su lectura.
En general, las líneas amarillas separan corrientes que circulan en sentidos opuestos y las blancas ordenan carriles del mismo sentido. Una línea continua no debe cruzarse; una discontinua permite hacerlo solo cuando la maniobra está autorizada y es segura.
Cuando aparecen dos líneas centrales, debes leer la línea que está de tu lado. Si es continua, no puedes cruzarla aunque la línea del sentido contrario sea discontinua. Una doble línea continua expresa la restricción máxima para ambos sentidos.
Las flechas obligan a seguir la dirección o el movimiento indicado en el carril. Las líneas de borde delimitan la calzada; las zonas cebreadas canalizan el tránsito y no son carriles para circular o estacionar. El paso peatonal exige anticipar la presencia de personas y respetar su prioridad.
Ciclorrutas, pasos peatonales, separadores, bermas y carriles tienen usuarios y funciones distintas. La infraestructura ciclista no significa que una persona en bicicleta deba usarla en absolutamente todos los casos.
Adelantar exige cumplir varias condiciones a la vez
En una vía bidireccional de dos carriles, el adelantamiento se realiza por la izquierda y con cautela. Antes de salir del carril debes observar espejos y punto ciego, comprobar que nadie ya esté adelantándote, disponer de visibilidad y distancia suficientes, anunciar la maniobra y asegurarte de poder regresar sin obligar a otros a frenar o desviarse.
Una línea amarilla discontinua de tu lado elimina esa prohibición concreta de la demarcación, pero no autoriza por sí sola el adelantamiento. Todavía debes respetar las señales verticales, la visibilidad, la distancia, la prioridad y todas las demás prohibiciones.
No adelantes en intersecciones, curvas o pendientes con visibilidad insuficiente, cerca de pasos peatonales o cruces ferroviarios, por la berma o por la derecha, ni donde una línea continua o una señal lo prohíba. Si cualquiera de estas condiciones falla, espera aunque las demás parezcan favorables.
Las preguntas compuestas presentan varias afirmaciones numeradas. Evalúa cada una como verdadera o falsa antes de mirar las combinaciones de respuesta. No elijas una combinación porque contiene una afirmación correcta: todas las que nombre deben ser válidas y ninguna válida puede quedar por fuera.
Semáforos fijos e intermitentes
Rojo significa detenerse antes de la línea de pare. Amarillo anuncia el cambio y exige detenerse si puedes hacerlo con seguridad. Verde permite avanzar solo cuando la intersección está despejada. Tener verde no autoriza a bloquear el cruce ni a poner en riesgo a peatones.
Una luz roja intermitente se trata como una señal PARE: detención completa y avance cuando sea seguro. Una amarilla intermitente ordena reducir la velocidad y continuar con precaución. Intermitente significa que la luz prende y apaga de manera repetida.
Demarcaciones y dispositivos de obra
La señalización horizontal incluye líneas, flechas, símbolos y palabras sobre el pavimento. La línea de pare indica el punto antes del cual detenerse. La cebra marca la trayectoria de cruce peatonal. Las flechas de selección señalan los movimientos permitidos desde cada carril.
En una obra, las señales y dispositivos transitorios reorganizan el tránsito. Conos y delineadores encauzan. Barreras impiden entrar a una zona. El banderero regula el paso temporalmente. Sus indicaciones deben obedecerse como parte del control de tránsito.
Calzada, carril, berma y separador
La vía es el espacio completo destinado al tránsito. La calzada es la parte por donde circulan vehículos. El carril es una franja de la calzada para una fila de vehículos. El separador divide calzadas o sentidos.
La berma está al borde de la calzada y cumple funciones de soporte y seguridad, pero no es un carril ordinario. La cuneta recoge agua. Una isleta encauza movimientos o sirve de refugio peatonal. Reconocer estos términos evita interpretar como carril cualquier superficie pavimentada.
Señales del conductor, agentes y bocina
Antes de girar, cambiar de carril, detenerse o reducir de forma importante se comunica la maniobra con las direccionales o luces correspondientes. Si esas luces fallan, el Código contempla señales manuales del conductor. La señal se hace con anticipación y nunca reemplaza la comprobación de espejos y puntos ciegos.
Las órdenes del agente prevalecen sobre semáforos y señales. La bocina sirve para prevenir un peligro, no para exigir prioridad, saludar, castigar un error ni acelerar a un peatón.
Carril mixto, preferencial y exclusivo
Un carril mixto admite las clases de vehículos autorizadas por la regla general. Un carril preferencial prioriza un tipo de usuario o servicio, pero puede permitir otros usos bajo condiciones señalizadas. Un carril exclusivo reserva la circulación para los vehículos o usuarios indicados.
El color del pavimento por sí solo no basta. Se leen señales, demarcaciones, horarios y símbolos. Entrar a un carril exclusivo para adelantar, estacionar o evitar una fila no se vuelve válido por hacerlo durante pocos metros.