Seguridad activa significa prevenir
Los frenos, la dirección, las llantas, la suspensión y las luces ayudan a conservar el control y evitar un choque. El sistema antibloqueo de frenos (ABS, por Anti-lock Braking System) modula la presión para evitar que las ruedas permanezcan bloqueadas durante una frenada intensa y ayuda a conservar capacidad de dirección. Recuerda ABS como antibloqueo, no como acortador automático: no crea adherencia, no reemplaza una distancia segura y no garantiza detenerse en menos espacio sobre todas las superficies.
Un sistema de frenos con doble circuito conserva capacidad parcial si un circuito falla. Aun así, un pedal que se hunde, una luz de advertencia, vibración, desvío o ruido nuevo exige detenerse de forma segura y revisar. No normalices un cambio en la respuesta.
En la dirección, una holgura excesiva significa que el volante se mueve sin cambiar de inmediato la trayectoria. Puede indicar desgaste en terminales, rótulas u otros componentes. La dirección no debe trabarse, vibrar ni obligarte a corregir constantemente.
La suspensión mantiene las llantas en contacto con la vía. Presiona con fuerza una esquina del vehículo estacionado y suéltala: si la carrocería rebota varias veces, los amortiguadores pueden estar desgastados. Inclinación, golpes o desgaste irregular de llantas también requieren revisión.
El contacto con la vía cabe en cuatro zonas pequeñas
Una profundidad de labrado inferior a 1,6 milímetros (mm) reduce especialmente el agarre en piso mojado. Un milímetro es la milésima parte de un metro; aquí se mide la profundidad de los canales que evacuan agua. Comprueba desgaste, cortes, deformaciones y objetos incrustados.
La presión se verifica con las llantas frías y según la especificación del fabricante. Una cifra genérica no sirve para todos los vehículos.
Ver y ser visto
Las luces comunican presencia, dirección y frenado. Los faros deben estar alineados para iluminar la vía sin apuntar a los ojos de otros usuarios. Una luz demasiado alta deslumbra y una demasiado baja reduce el campo visible.
Usa luces bajas al seguir otro vehículo y cuando se aproxima tráfico de frente. Cambia de altas a bajas con anticipación para no deslumbrar. En motocicleta, las luces delantera y trasera deben permanecer encendidas siempre que se circule por vías públicas.
Luces y testigos que cambian la decisión
Las luces exteriores permiten ver, ser visto y comunicar maniobras. Las direccionales anuncian un giro o cambio de carril. Las luces de freno advierten desaceleración. Las intermitentes de emergencia advierten que el vehículo detenido representa un riesgo, pero no autorizan maniobras prohibidas.
Un testigo es una luz del tablero. Debes conocer los testigos de tu vehículo y para qué sirven. Si permanece encendida una advertencia que no reconoces, detente en un lugar seguro y consulta el manual del vehículo. La revisión preoperacional busca descubrir una anomalía antes de circular.